





Guía conversaciones sobre guerras, desastres o bulos con preguntas abiertas, datos verificados y pausas para respirar. Reconoce la inquietud, limita la sobreexposición y ofrece acciones concretas de ayuda. Practicar mediación informacional reduce miedos, fortalece pensamiento crítico y enseña a apagar a tiempo cuando el cuerpo pide descanso.
Ante burlas, chantajes o reenvíos no consentidos, actúa con calma: guarda pruebas, bloquea, denuncia donde corresponda y avisa a la escuela si afecta al grupo. Repite que pedir ayuda nunca es delatar. Enséñales a pensar antes de publicar y a cuidar amistades también cuando hay conflictos o malentendidos.
Las casas de abuelos o amigos a veces tienen reglas distintas. Anticípalo con mensajes amables, acuerda márgenes de flexibilidad y prioriza el vínculo. Agradece el apoyo y detalla límites básicos no negociables. La coherencia se vuelve más fuerte cuando se comunica con respeto, humor y reconocimiento del esfuerzo compartido.